Ir al contenido principal

ME VOLVÍ MUJER...

Me volví.....

Me volví una mujer feliz, cuando me di cuenta que la vida es tan bella como para echarla a perder en tonterías...

Me volvió una mujer feliz, cuando me di cuenta que no morí por desamor, que gracias a eso obtuve experiencia de lo que jamás volveré a permitir...

Me volví una mujer feliz, cuando me diagnosticaron esa enfermedad, qué lejos de hacerme caer me motivo a seguir luchando por vivir...

Me volví una mujer feliz, cuando me quedé sin nada, y pude ver cómo se alejaban, todas aquellas personas que decían ser mis amigos...

Me volví una mujer feliz cuando perdí mi trabajo, eso hizo que saliera de mi zona de confort y encontrara algo mejor...

Me volví una mujer feliz, cuando Dios se llevó lo que más amaba, me enseñó a valorar, a soportar el más inmenso dolor, a poder salir de esa oscuridad y reconciliarme con él, ver la vida de otra manera...

Me volví una mujer feliz porque se, que cada día Dios me da la oportunidad de hacerlo. No importa los problemas que tengan o lo mal que me sienta en ese momento, mientras siga respirando, existe una solución...

Me volví una mujer feliz, cuando pude abrazar mi soledad y hacerle el amor...

Me volví una mujer feliz, porque puedo  reconstruirme a pesar del dolor.







 -𝐺𝑟𝑒𝑎𝑐𝑒 𝐿𝑖𝑧𝑏𝑒𝑡ℎ

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL CAMINO DEL MIEDO

Solo hay una forma de saber qué camino tomar. El miedo está muy a flor de piel en todos y cada uno de nosotros no hay nada ni nadie que no acapare con un miedo interior. Tienes que seguir tu miedo, el te mostrará el camino. Te enseñará que huir de lo que te asusta te hará perder el rumbo y al hacerlo te vas alejando cada vez más de lo que estabas buscando. Si tienes algún miedo enfréntate a él y desata el nudo de temor, desatalo de una vez con todas tus ganas y fuerzas, eso, eso te dará la clave de la libertad. Así que de ahora en adelante, cuando sientas miedo, molestia, irritación y/o preocupación, no huyas. Escucha lo que sientes. Escuchate a ti mismo, escucha tu miedo siéntelo, búscalo y enfrentalo. Y entra con valentía a descubrir el grandísimo tesoro que eres y la fuerza interior que tienes después de tu lucha. Los miedos siempre van a estar a flor de piel con nosotros sólo tenemos que encontrar las armas para enfrentarlos y saber convivir con ellos.

AFÉRRATE

Aférrate a aquellos que te notaron cuando eras invisible.

INFINITAMENTE ROTO

"Dice estar muerto pero llora con ciertas canciones y se conmueve al filo de un libro. Él no está muerto, solo está infinitamente roto". —Elena Poe