Ir al contenido principal

HABLÁNDOLE A LA VIDA

Quisiera sentarme aquí frente al mar, a hablar sobre ti.
De las veces que fuimos tan felices, de lo que me enseñaste, de lo que me enseñaste y aprendí, de tus errores, de los míos... Y de todo lo que aún conservo.
Quisiera sentarme frente a ese banco en medio del campo donde no transita ni un alma, entender que como el tiempo va y viene, por qué realmente va y viene, como las personas.
Quisiera sentarme y contar todos los esfuerzos que hice para sentir esa felicidad y si la conseguí.
Quisiera decirte querido tiempo que ahora me doy cuenta de que para ser feliz no hay que esforzarse mucho simplemente hay que sentirla.
Y gracias vida por enseñarme donde debería de volver a pecar y donde no.
Estoy orgullosa realmente de lo que soy hoy mismo, otros no hubieran durado tanto en la batalla... 
Gracias a mí misma por haber llevado tan grandes enseñanzas.

                                                    (@ms.zapatajunior)

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL CAMINO DEL MIEDO

Solo hay una forma de saber qué camino tomar. El miedo está muy a flor de piel en todos y cada uno de nosotros no hay nada ni nadie que no acapare con un miedo interior. Tienes que seguir tu miedo, el te mostrará el camino. Te enseñará que huir de lo que te asusta te hará perder el rumbo y al hacerlo te vas alejando cada vez más de lo que estabas buscando. Si tienes algún miedo enfréntate a él y desata el nudo de temor, desatalo de una vez con todas tus ganas y fuerzas, eso, eso te dará la clave de la libertad. Así que de ahora en adelante, cuando sientas miedo, molestia, irritación y/o preocupación, no huyas. Escucha lo que sientes. Escuchate a ti mismo, escucha tu miedo siéntelo, búscalo y enfrentalo. Y entra con valentía a descubrir el grandísimo tesoro que eres y la fuerza interior que tienes después de tu lucha. Los miedos siempre van a estar a flor de piel con nosotros sólo tenemos que encontrar las armas para enfrentarlos y saber convivir con ellos.

AFÉRRATE

Aférrate a aquellos que te notaron cuando eras invisible.

INFINITAMENTE ROTO

"Dice estar muerto pero llora con ciertas canciones y se conmueve al filo de un libro. Él no está muerto, solo está infinitamente roto". —Elena Poe