Ir al contenido principal

A MI YO DEL PASADO :

Querida yo del pasado te diría que fueras con pies de plomo que pensaras antes por donde vas a pisar... Que ya vida es más fácil de lo que te la complicaste y coge más fuerza de las que tienes. Estudiar no es tan difícil, ojalá pudiera volver a tener 12 años... Te diría que los amores no son prioridad que aquí la prioridad eres tú... Que la gran mayoría de gente que tienes alredor te va a corromper como persona y nunca más va a ser lo mismo. Querida yo tu madre, tú familia es lo primero que vas a tener siempre y la primera en darte la mano cuando lo necesites. No dejes que te dejen tirada en la estación de buses llorando tú vales mucho más que eso. 
Vas a ser estupenda y una genial persona humilde y con muchos valores. Así que empieza a valorarte des de ya por qué el tiempo por desgracia jamás volverá...




Comentarios

Entradas populares de este blog

EL CAMINO DEL MIEDO

Solo hay una forma de saber qué camino tomar. El miedo está muy a flor de piel en todos y cada uno de nosotros no hay nada ni nadie que no acapare con un miedo interior. Tienes que seguir tu miedo, el te mostrará el camino. Te enseñará que huir de lo que te asusta te hará perder el rumbo y al hacerlo te vas alejando cada vez más de lo que estabas buscando. Si tienes algún miedo enfréntate a él y desata el nudo de temor, desatalo de una vez con todas tus ganas y fuerzas, eso, eso te dará la clave de la libertad. Así que de ahora en adelante, cuando sientas miedo, molestia, irritación y/o preocupación, no huyas. Escucha lo que sientes. Escuchate a ti mismo, escucha tu miedo siéntelo, búscalo y enfrentalo. Y entra con valentía a descubrir el grandísimo tesoro que eres y la fuerza interior que tienes después de tu lucha. Los miedos siempre van a estar a flor de piel con nosotros sólo tenemos que encontrar las armas para enfrentarlos y saber convivir con ellos.

AFÉRRATE

Aférrate a aquellos que te notaron cuando eras invisible.

INFINITAMENTE ROTO

"Dice estar muerto pero llora con ciertas canciones y se conmueve al filo de un libro. Él no está muerto, solo está infinitamente roto". —Elena Poe